Ella cargaba un muerto

FOTOGRAFIA PROPIEDAD DE JOSELIN ALIETT DERECHOS RESERVADOS (2)

Ella tenía un nudo en la garganta

que presionaba sus pulmones

produciéndole una respiración ahogada y susurrante.

 

Ella pasó varias veces por aquella tierra albergante de almas moribundas

ella lo escuchó llorar,

llorar y gemir,

gemir y llorar,

y respirar pausadamente

casi no respirar.

y se apiadó, porque su indiferencia ya no podía màs.

 

Ella lo cogió entre sus brazos, a pesar de su fétido olor,

a pesar de que la sangre le saliera por donde solo debería salir caca;

ella lo acuno.

 

¡Aguanta!

 

El nudo en se ha hecho màs grande,

presionaba más su interior,

màs y màs,

su respiración se acelera y los ojos comenzaban a picar.

 

El moribundo en sus brazos tenía metida la tierra por todos lados,

tenia una lamina fina de arena cubriendole los ojos;

unos ojos que no se cerraban, que nunca se cerraron.

 

El moribundo respiraba cada vez màs lento

y la sangre que salía de aquel orificio  empezaba ya a coagular

mientras terminaba de derramarse en la camiseta azul de ella.

 

Ella caminaba a paso acelerado por un desierto que era atacado por el sol esclavizante,

ella acelera el paso aún màs y el nudo en la garganta comenzaba a llenarle los ojos de lágrimas, y lloraba

 

¿porquè?

 

aun la esperanza seguía viva, casi a rastras, seguía viva.

 

Cinco soles fue el valor que doblegó la indiferencia

o tal vez fueron las lágrimas en sus ojos.

 

Ella sentada en la parte trasera de aquel auto acariciaba la cabeza del moribundo que acunado en sus brazos; seguía moribundo aunque  màs muerto que moribundo.

 

-“este ser ya no respira”- le dijo aquella mujer llamando a otra para cerciorarse,

la otra afirmó sus suposición.

 

El moribundo había muerto,entre sus brazos había muerto.

 

-”no pudiste salvarlo”- le dijo la otra mujer -”lo han abandonado porque el parvovirus lo ha estado matando” saco unas bolsas de debajo de la mesa quirúrgica y metió el cuerpo en ellas.

 

Ella sintió un vacío en sus brazos, el vacío de un moribundo, y quiso llorar

llorar porque tal vez, solo tal vez el moribundo hubiera vivido

quizá si…

quizá si…

quizá si…

tal vez, solo tal vez.

 

Ella llevaba un cuerpo pequeño y peludo, uno de cuatro patas envuelto en tres bolsas negras

y aseguradas con cinta scotch (aprisionado) como si aquel muerto fuera a escapar lo habían encerrado en plástico.

 

Ella llevaba su camiseta azul manchada de sangre salida del ano del ser ya muerto

Ella abandonó un muerto, que nunca cerró los ojos,lo abandono  donde los desafortunados como el  morían tortuosamente y solos.

Ella lloró por el antes de dejarlo

Ella le pidió perdón (no se)

Ella lo acarició por encima de las bolsas y se fue, se fue con ese nudo aún en su garganta

que presionaba y presionaba.

 

 

J. ALIETT

viernes 31 de enero, 2014

3:30 PM

Villa el salvador (av. el sol)

oasis (Posta veterinaria oasis)

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2 Respuestas a “Ella cargaba un muerto

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