DIARIO DE UN ASESINO

2.- UN EBRIO ASESINO

Ya el tiempo había pasado después de la muerte de Augusto, en ocasiones los sueños perturbadores volvían y era realmente espantoso sentir la sensación de tener cerca a Augusto, pero podía fingir no sentir nada, eso era muy fácil y con el tiempo era cada vez más fácil.

Hoy  seria la fiesta de graduación en la universidad. Por fin obtendría mi titulo y podría ir a trabajar a Londres; si, estaba emocionado pero también asustado, asustado por que ese día por la mañana cuando desperté vi a Augusto sentado junto a mi bañado en sangre, él me sonreía macabramente, esto no me dejaba en paz, después de verlo por la mañana empecé a verlo a cada momento de ese día, suena aterrador y lo es, pero siempre he sabido reprimir mis temores y aparentar tranquilidad, así que lo hice.

Ya faltaba muy pocos horas para la ceremonia de graduación así que me fui a bañar, al salir de la ducha y cubrirme con la bata me dirigí al espejo.

 “esta noche será estupenda, si eh, eh“  me decía; el espejo estaba empañado así que pase mi mano sobre el y al momento de descubrir el espejo apareció la imagen de Augusto, él estaba ahí viéndome con una mirada diabólica, tan macabra como ninguna antes vista, tenia el rostro desfigurado lleno de sangre, y parresia que una parte de la piel de su rostro iba cayendo por pedazos, realmente asqueroso.

Salí corriendo del baño y me dirigí a la sala “que pasa te estas volviendo loco, cálmate, son solo ilusiones, jugarretas de la mente causada por los sueños, calma y olvida a ese imbécil, ese maldito tonto que se atravesó en tu camino ¡¡cálmate!!“  Me decía mientras bajaba apresurado, necesitaba algo que me tarjera nuevamente a la realidad, abrí el mini bar y saque el whisky, me bebí dos vasos, uno tras otro, eso si que ayudo mucho después de ese momento ya no vi a Augusto.

 La ceremonia fue estupenda, recibí mi titulo y una mención especial por ocupar el primer puesto en mi facultad, eso se venia venir ya sin Augusto no había competencia para mi “gracias Augusto“ dije mentalmente, suena a un GRACIAS AUGUSTO POR MORIR, pues creo que… si lo era.

Era el  momento del baile, yo baile con Lucí, mi novia, ella es hermosa, vivas, inteligente, perfecta para mi.

Estábamos bailando un vals cuando de pronto y de la nada vi a Augusto detrás de Lucí, me puse tieso, el volver a verlo no tan solo me sorprendió sino que me horrorizo como nunca antes.

-que te pasa, Miguel, te pusiste tieso, anda bailemos- me dijo Lucí

-no pasa nada, si bailemos- conteste

Una vez mas reprimí mi miedo pero el maldito  seguía ahí viéndome, que quería, que demonios pretendía viéndome de esa forma amenazadora, ¿matarme? ha él esta muerto yo lo mate, “yo te mate infeliz, así que lárgate“

-he querida tengo sed iré por una bebida, quieres que te traiga algo- le pregunte a Lucí

-no, gracias iré con mis padres ya sabes las felicitaciones no acaban.

Fui directo al bar y pedí la bebida mas fuerte que tuvieran, me tome tres vasos seguidos, nuevamente eso calmo el ver a Augusto y nuevamente volver a ser ¨normal¨

La ceremonia había acabado y decidimos ir de juerga, todo el grupo juntos, no fuimos a una disco nos dirigimos a una playa, una hermosa playa  regodeada por riscos altos pero fáciles de subir y bajar; llevamos unas cervezas, varias cervezas. Yo bebí y bebí eso asía que no viera a Augusto aunque ese maldito estúpido aparecía en unos pequeños minutos que parecían eternos, pero no me dejaba afectar y seguí la ¨diversión¨, bailamos, saltamos, nos volvimos algo locos divirtiéndonos en grupo pero ya después de unos minutos yo no estaba muy animado, pero como ya lo dije no demostraba mi miedo, jamás lo haría.

Tome unas cervezas mas pero estas ya no hacían efecto ahora veía a Augusto siempre.

-hay Miguel, cariño, ya basta estas tomando demasiado, vamos a divertirnos pero no te emborraches esta bien- ha mi Lucí siempre se preocupaba por mi y yo la amaba mucho.

-esta bien, perdona, ya no beberé- pero lo cierto era que  ya estaba ebrio y eso no serbia de nada porque el engendro estaba ahí, mirándome.

 

Me distancie del grupo y me dirigí hacia el borde del risco, estaba muy lejos del grupo, no los podía ver ni oír desde donde estaba, solo paz, parecía que esta ves estaría tranquilo, no veía a Augusto en esos momentos, era fabuloso; pero mi paz se veía interrumpida, sentí que alguien me seguía pensé que seria Augusto ya que se había convertido en mi sombra todo ese día y no le tome atención.

Me senté en una piedra que había ahí y bebí mi cerveza, la cual había hurtado ya que Lucí prohibió que me dieran cerveza.

 

-hola, que haces  aquí tan solo-me dijo

-eh, hola pues bebo- le mostré la cerveza

-Ho parece que tu novia no quiere que sigas bebiendo

-pues si eso parece, ¿pero tu por que estas aquí?

-te he seguido

-haaaaa- así que era ella a quien sentí y no a Augusto- ¿y eso por?

-eso es por que no quería estar con todos ahí, quería estar sola…contigo.

-sola eh pues aquí estamos- ella se me acerco y me beso- eh espera que…- otra vez me beso y esta vez lo izo con mucha mas intensidad, estaba tan ebrio que me perdí en sus labios imaginando que eran los de mi Lucí, yo la tocaba, recorría su cuerpo con mis manos, si tendríamos sexo pero hay estaba él, ese engendro nos miraba, claro como no si estaba a punto de tener sexo con su novia (¿ex novia?, ¿viuda?) Pero eso si yo no hice nada fue ella la que se me lanzo, fue Julia la que me siguió y se me ofreció, y claro yo estaba dispuesto, pero el verlo ahí parado, observándonos no me dejo seguir y la borrachera me subió a la cabeza, el alcohol asía efecto.

 

-¡eh! tu, estúpido marica, deja de verme de esa manera-grite

-¿Qué? Que pasa, con quien hablas… hay solo estas borracho, ya ya ven sigamos-me dijo Julia volviéndome a besar pero yo ya no podía, no soportaba la presencia de Augusto mas.

Arroje la botella de cerveza asía la nada y grite

-estúpido muerto, vete, ¿que no me oyes? ¡¡LARGATE!! Comprende estas ¡¡MUERTO!!

-oye me estas asustando, ¿de que hablas?

-que acaso no lo vez, esta hay ese maldito

-no, no veo nada, no hay nadie ¿de que hablas?

-es ese, el estúpido de tu novio

–¡¿Qué?!- la sorpresa de Julia era evidente, ella no había tenido otro novio después de la muerte de Augusto, al menos eso era lo que yo sabia- pero que demonios dices ¡¡estas loco!!

-no, no lo estoy pero si ese fenómeno sigue persiguiéndome lo estaré.

-te das cuenta de los que dices me das a entender que vez a Augusto.

-¡¡SI!! Lo veo, ahí esta- después de esto maldije mi borrachera- Augusto esta hay parado- señale la nada y dije- oye imbécil, deja de seguirme, que quieres que te vuelva a matar, eso quieres, ven pues tengo un nuevo auto ya que por tu culpa tuve que deshacerme del otro, ven que con gusto te paso el auto por encima ¡¡maldito!!

-¡¡ESPERA!!- ese grito me trajo a la realidad y me di cuenta de lo que dije y frente a quien lo dije- ¿fuiste tu?, tu lo atropellaste, tu lo mastates.

-no, no yo no lo mate

-pero acabas de decir…

-si, se lo que dije, pero son tonterías de borracho, yo no lo mate

-que, pero lo atropellaste ¡¡tu!! Fuiste tú.

-bueno yo no…

-¡¡no lo niegues!!

-si yo conduje el auto pero eso fue un accidente, un A-C-C-I-D-E-N-T-E, yo no quise, él se atravesó de la nada, él quería morir…

-¡¡estas loco Miguel!! LOCO, como puedes decir eso, como no lo ayudaste ¡¿Por qué?! –sus lagrimas y gritos me devolvieron aquello que había logrado olvidar con el alcohol.

-¿Por qué? Por que si lo ayudaba yo reprobaría el examen de ese día y no podía…

-¡¿Qué?! ACASO ERES UN SADICO HE, Sí DEBES SERLO PARA HABERLO DEJADO MORIRI, ERES UN ¡¡ASESINO!!- ella grito

-¡¡NO!! Yo no soy un asesino, acaso no me has oído fue un ACCIDENTE- se lo dije también a gritos, ya estaba furioso por sus acusaciones y su llanto infernal, el alcohol jugaba conmigo.

-¿accidente? No fue asesinato y tu eres el asesino y te mandare a la cárcel, les contare a todos, les diré que tu lo mataste, QUE ERES UN ASESINO.

-NO, no lo harás- la cogí por los hombros muy fuerte-dime quien te creería, eres una zorra, cuando se lo cuentes a alguien yo les diré que son mentiras que lo haces por que te rechace cuando intentabas seducirme, zorra, les diré que mientes por despecho y nadie te creerá.

-suéltame estúpido- ella trataba de zafarse de mis brazos- no ellos me creerán por que yo tengo todo grabado, ¡¡TODO!!- me mostro una pequeña video cámara- sorprendido, pensaba grabar una sesión de sexo para mostrársela a tu insoportable noviecita pero ya veo que no vales la pena.

Esa maldita zorra me había descubierto y ahora que haría yo, todos sabrían lo que paso con Augusto.

-¡¡estúpida!!-le grite y le di una bofetada, ella empezó a gritar como loca- cállate zorra ¡¡cállate!!- forcejamos, ella me araño el brazo cuando trataba de callarla, en el forcejeo llegamos al borde del risco pude ver cuan profundo era y pensé que si ella caía ya nadie la escucharía, yo no la escucharía, bueno tenia que callarla.

-SUÉLTAME, SUÉLTAME.

-cállate ya, ¡¡cállate!!- cuando ella trato de darme una bofetada yo la empuje hacia la nada, a el vacio del risco y pude escuchar su inútil grito de terror, solo rogaba que nadie mas lo oyera; me voltee dando le la espalda a Julia que caía y al hacerlo me encontré con la mirada de Augusto, hay estaba él mirándome, acusándome pero a mis oídos llego el sonido del contacto del cuerpo de Julia con el suelo, con las piedras que habían ahí y con aquel sonido se fue la imagen de Augusto y con el la vida de Julia, aquella zorra ya no me llamaría asesino, yo no era un asesino, todo fue un accidente, solo accidentes.

Baje corriendo el risco, me dirigí hacia  donde estaba Julia, la encontré destrozada por la caída, la espalda rota parecía que uno de los brazos pronto se descolgaría de su cuerpo, la sangre la cubría, verla desecha me dio ganas de vomitar pero no lo hice

-zorra estúpida ya vez lo que has hecho, por que demonios me seguiste, para que, para caer y matarte, estúpida, que tanto extrañabas a tu noviecito que querías ir con él, si verdad querías ir con él, ¡¡carajo!! Por que me tenían que elegirme a mi tú y tu novio que no se podían suicidar he tan difícil se les hacia  y ahora que les digo a los demás, dime, ¡¡dime!! Ha claro la zorrita se suicido por que no soportaba el estar lejos de su amorcito, eso te mataste tu solita…- hablaba con su cadáver.

Yo sabia que el lugar donde estaba julia muerta pronto se inundaría cuando subiera la marea y cuando eso sucediera el cuerpo de Julia se perdería en el inmenso mar y con ella todo lo que me incrimine; le quite la cámara que aun llevaba en su mano, cogí la cámara y la enterré lejos, me fui de ahí, me fui a meter al mar para limpiarme de la poca sangre que tenia encima, para despertar completamente de la borrachera para olvidar a Julia y a Augusto.

-despierten, ¿alguien ha visto a Julia?- era Rosa, la amiga de Julia, ella se sorprendió al verme durmiendo junto a mi novia, era claro que Rosa y Elizabeth sabían que Julia había ido a buscarme.

-yo la vi anoche- dije para no dejar ningún cavo suelto- hablamos un rato, no recuerde de que pero después no se a donde fue.

-ha ya, la buscaremos – dijo Elizabeth

Ya habían pasado más de dos horas de la ¨desaparición¨ de Julia, claro dos horas desde que todos se enteraran que ella ya no estaba.

La policía había llegado, estaba nervioso por su presencia “y si descubren que paso, y si me acusan de asesinato, y si voy a la cárcel…“ mi mente jugaba conmigo pero supe controlarme y solo abrazaba a mi novia. La policía nos interrogo a todos, yo tuve que decir algo de la verdad, ya había planeado cada palabra que diría, como contestaría sus preguntas, era fácil imaginar que preguntas harían, el ver programas policiales me daba ideas, claro no era lo mismo pero ayudaba a mi mente perturbada de ese momento.

-bien muchacho tus amigos nos dicen que tu la habías visto por ultima vez, es verdad eso.

-sí

-bueno dinos que paso

-ha si, me distancie del grupo para respirar un poco, quería estar solo un rato, estaba borracho, bueno no tanto, me dirigí al mar para poder mojarme un poco y que la borrachera pasara, es que mi novia se molestaría si me viera ebrio…

-omite esos detalles muchacho

-esta bien, antes de llegar al mar me encontré con Julia hablamos un poco

-¿de que?

-sobre la graduación, cosas simples, de trabajo, etc.; yo le pregunte que hacia hay lejos de los demás ella me contesto que quería estar sola, sola conmigo- el policía me miro con una mirada sospechosa y acusadora, esa maldita mirada acusadora- me beso pero yo la aparte de mi y le dije que estaba borracho pero no tanto para dejarme llevar, así que le pedí que me dejara en paz que mi novia estaba aquí y que nos podía ver…

-bien usted estaba borracho ella lo trato de seducir, usted la rechazo y que mas.

-si la rechace y me fui, no le di tiempo para que me dijera nada mas, solo entre al mar, me moje y Salí, cuando Salí ella ya no estaba, no note en que momento ella se fue, creí que había vuelto con el grupo pero parase que no fue así. Eso es todo- el policía parecía convencido aunque no del todo, no podía asegurar que me creyera.

 

Tuve que contar mi historia muchas veces, hasta en el trabajo, la estación de radio. Las estúpidas a migas de Julia corroboraron mi historia en la parte de la seducción, pero lo curioso es que ninguna dijo nada de la video cámara tal ves y ellas no sabían sobre eso, en fin eso era bueno; también ayudo el que todos me viran esa noche llegar mojado, mis padres no permitieron que me interrogaran mas, tenia un buen abogado que no dejo que me incriminaran mas con ese tema, yo estaba limpio de polvo y paja, nadie sospechaba de mi.

La suerte andaba conmigo por que mientras investigaban la desaparición de Julia atraparon a un verdadero asesino que además era también un violador que aparentemente cometía sus delitos en el lugar donde Julia y yo discutimos.

No encontraron el cuerpo de Julia así que enlazaron la desaparición de Julia con los crímenes de ese delincuente, para colmo aquel malhechor no recordaba a sus victimas muy bien pero julia entraba en el tipo de jovencitas que ese hombre buscaba para satisfacer sus bajos instintos. Bueno fue ese hombre el que esta pagando por la muerte de Julia.

Esa semana también fue horrible para mí ya que las pesadillas volvieron nuevamente, pero esta vez eran protagonizadas por Julia que caía a un abismo sin fin, que me miraba y me perseguía en la oscuridad que yo estaba indefenso ante la muerte encarnada en ella, que me acusaba y luego era yo el que caía sin control, era yo el que moría en mi sueño, pero eran eso solo sueños, pesadillas, terribles pesadillas.


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2 Respuestas a “DIARIO DE UN ASESINO

  1. El relato sigue evolucionando y se torna cada vez más interesante para mí el cómo terminará.

    Se ha cobrado una nueva víctima en la historia. La red de mentiras aumenta y la supuesta inocencia del protagonista se va perdiendo a medida que se ahoga en la locura de las muertes que ha ocasionado. Hasta ahora la suerte ha estado de su lado; pero… ¿Cuanto durará todo esto?

    Simplemente intrigante. Me agrada eso.
    Saludos

    • si, le he dado demasiada suerte al personaje de Miguel, creo que debí incluir algo más, pero no sabia como usar el elemento policial así que solo me quedo seguir con la suerte…

      …me agrada que te gusto la historia, gracias por tu comentario.
      saludos!!

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