DIARIO DE UN ASESINO

DIARIO DE UN ASESINO.

Dicen que siempre se empieza un diario con el nombre, bueno me llamo Miguel Andrés Salazar Morales, edad, no quiero decir, tendré que esconder esto así que nadie lo encontrara por ello para que colocar muchos dato. Solo quiero sacar de mi mente a estos malditos.

Todo empezó….

1.- UN ASESINO CASUAL.

 

Tenía un examen muy importante en la universidad, había estudiado mucho para aprobarlo.

Me desvele la noche en la estación radial ya que tenia trabajo, uno de mis compañeros se había enfermado y yo debía cubrirlo, esta era mi oportunidad para demostrar que yo podía hacer ese trabajo, tener ese programa, bueno reemplazar a mi compañero me desvelo y desperté tarde para ir a la universidad, era el día del examen importante.

Salí apurado de casa, solo pude ducharme y coger la mochila, subí al auto y Salí veloz  no había trafico, eso si que era un milagro en lima, como estaba muy retrasado y no podía perder el examen  me pase unas luces rojas del semáforo, iba muy rápido y nuevamente, me pase un alto justo a una cuadra de la universidad.

En la calle no había nadie así que pensé que no pasaría nada, si me volvía a pasar el alto pero me equivoque, en ese preciso momento una maldita persona pasaba, cruzaba la pista cuando yo me saltaba un alto a toda velocidad, no pude frenar, ni siquiera vi cuando paso, solo frene pero el cuerpo ya había volad sobre mi coche.

No había nadie en la calle solo estaba yo y aquella persona tirada en el pista llena de sangre.

Yo estaba sudando frio, asustado, sorprendido, mi mente estaba en blanco, no sabia que hacer.

Me baje del auto, corrí hacia la persona en la pista, era asqueroso, lleno de sangre, uno de sus brazos estaba roto, creo que las piernas también, asqueroso; me acerque y detrás de todo esa sangre y moretones que cubrían su rostro pude reconocer a aquella persona, era uno de mis compañeros de la universidad ((el mejor de mi clase)) y el compañero al que suplí anoche en la estación radial, “seguro llegaba tarde al examen“ ante este raro pensamiento mi preocupación tomo un rumbo  completamente distinto, recordé lo mucho que había estudiado para ese examen y que tenia que darlo si o si, pero ya estaba tarde y si llamaba a la policía, a la ambulancia  reprobaría el examen “¡¡demonio!!“…hacer todo eso me retardaría y me metería en grandes problemas y yo, yo….no, tenia que irme, el examen era importante.

No note si estaba vivo o muerto, pero yo supuse que aun seguía con vida, y que pronto alguien pasaría por esa calle y lo ayudaran, todo estaría bien solo él perdería el examen.

Limpie la sangre de mi auto, todo muy rápido, y me subí, seguí adelante sin mira a ningún lado, solo el camino.

Llegue justo a tiempo para rendir el examen, fue fácil, no hubo ninguna distracción.

Al salir de la clase escuche las conversaciones sobre el accidente, era normal que hablaran de ellos ya que solo había ocurrido a pocas cuadras de la universidad y le había sucedido a un compañero nuestro; pero me quede helado cuando escuche  a julia, la novia de Augusto ((a quien atropelle POR ACCIDENTE)),  decir  en medio de lagrimas que su novio estaba muerto.

¨ ¡que! ¡NO, NO! No puede haber muerto se supone que alguien lo ayudaría,  yo no pude haberlo ma…ma…ta…NO, ¡¡¡¡NO!!!!   Fue culpa de Augusto, el quiso morir si, ¡¡DEMONIOS!!…¨

-cálmate Julia, cálmate- decía Rosa una amiga de Julia

-que desgracia, como pudo ser, tan joven… ¡Oh dios!, se sabe quien fue el desgraciado que lo atropello- esa otra amiga, Elizabeth, me andaba insultando indirectamente, eso me perturbaba demasiado.

-No, nadie sabe nada, solo lo encontraron muerto en medio de la pista, nadie vio nada y ahora mi pobre Augusto esta muerto ¡¡MUERTO!!- julia lloraba desconsolada, que pena pero era desesperante verla llorando, me molestaba.

Mi corazón volvió a latir normalmente, no sabían que fui yo y como dijeron nadie vio nada entonces no sabrían que fui yo, nadie lo sabría.

El estar en completo anonimato me calmo, lo sentía por Augusto, él bien sabe que yo no quería atropellarlo, no pensé matarlo, él lo sabia y no podía juzgarme por algo que yo no quise hacer.

Si estoy asustado, algo preocupado pero creo que es mejor que este muerto igual él sufriría en su mediocre vida, él tenia una vida dura, si dura, no sabia mucho de él, cierto pero se que sufría y aunque era bueno en los estudios pues con tanta enfermedad que tenia no llegaría a nada, quien quiere a un enfermizo trabajando para ellos, nadie por eso mejor que este muerto, ni su novia lo quería, ella si que era una “joyita“ en fin muerto esta mejor.

En la universidad todos hablaban sobre el accidente y el muerto, de lo bueno y santo que era blablablá… hipócritas, me molestaba oír a cada momento EL MALDITO QUE LO ATROPELLO, EL MALDITO DESGRACIADO SE DIO A LA FUGA,  realmente me molestaba y me traía a la mente el accidente, ¡¡ACCIDENTE!! ((Gritaba en mi mente cada ves que los oía hablar así)) harto de oírlos me regrese a casa.

Ver mi auto era aun peor  y el manejarlo me trajo a la mente su cuerpo volando sobre el, moví mi cabeza para sacarme la imagen de mi mente y alce el volumen al estéreo, alto muy alto, eso si que me distrajo.

Al llegar a casa corrí a la ducha, fue refrescante, pensé en dormir pero cada vez que trataba de cerrar lo ojos la maldita imagen de Augusto muerto se presentaba en la oscuridad, no pude quedarme en casa y decidí salir, tome las llaves del auto y al legar a la cochera vi mi flamante coche y eso me produjo asquerosas imágenes, así que solo salía a caminar, eso fue relajante y pensé en mi auto, mi adorable auto, pesen que ahora debería deshacerme de el en fin compraría otro.

¨demonios, en verdad me gustaba mucho aquel auto, ¡¡¡haaaaaa demonios!!! Augusto por que  tenias que cruzarte en ese momento, acaso tenias mucha ganas de morir, JA ese debió ser, pero por que  diablos tenias que elegirme acaso no podías suicidarte como la gente “normal“ ¡¡DIABLOS!! ¨

 

Una mañana gris y nublada perfecta para un entierro, me vestí de negro y subí a mi nuevo auto para ir a recoger a mi novia, iríamos al entierro de Augusto, seria yo el que diera la despedida a Augusto en nombre de la clase.

-es una pena lo que le paso a Augusto, tan joven con una vida por delante, como le pudo pasar esto y que desgraciado aquel que lo atropello que ni lo ayudo, que maldito, no crees amor- me decía Lucí, mi novia

-cariño seguro fue un accidente, Augusto se cruzo en medio de la pista y el conductor no pudo frenar, solo fue un accidente, de seguro.

-bueno tal vez pero no lo ayudo, ese se fue y no llamo a nadie para que lo auxiliara

-ha pues tal vez no sabia que hacer, tal vez en verdad estaba apurado y tenia algo muy ¡¡MUY!! Importante que hacer, tal vez….

-eh no defiendas al asesino, te das cuenta de lo que dices  estas bromeando verdad.

– jeje si, es broma ya no pienses en eso esta bien- tendría que cuidar lo que decía, “¡¡haaa!! No podre defenderme  solo escuchare todo y me tragare mis palabras ¡¡DEMONIOS!!“

Todos lloraban, incluso aquellos que no se llevaban bien con Augusto, yo abrazaba a mi novia  ya que ella también se había contagiado de la atmosfera del lloriqueo; me tocaba dar el adiós a Augusto así que dije:

“Aquí se va un gran hijo, un gran hermano, un gran compañero, un gran hombre, un adiós a nuestro querido amigo Augusto ((y aquí el llanto creció)) siempre te tendremos en nuestros corazones como la buna persona que eras, solo esperamos que estés en manos de dios y que su amor junto con el nuestro te de la calma que necesitas ((si calma, y ya no me molestes mas, vete)) adiós querido amigo Augusto ((nuevamente el llanto, que fastidio))“

La madre de Augusto lloraba y gritaba, era muy escandalosa, supongo que eso era normal pero no dejaba de ser un escándalo.

Ya el entierro había acabado.

 Lleve a mi novia a su casa, nos despedimos y volví al cementerio.

Estaba frete a la tumba de Augusto, de la cual ya me había despedid antes,

-hola- le dije- he vuelto para pedirte que me perdones, se que estuvo mal el haber manejado irresponsablemente, se que debí ayudarte pero yo jamás pensé que morirías, perdona, solo espero que estés bien donde sea que estés y que me perdones, solo vine a pedirte perdón, así que perdona- me fui luego de esas palabras.

Esa noche tuve pesadillas, horribles pesadillas protagonizadas por Augusto haciéndome revivir el accidente, todo era muy real en mis sueños, mi pesadillas, y estas se repetían cada noche aunque no con tanto terror como las primeras pero aun seguían hasta que una noche dormí bien, sin ninguna molestia, ya las horribles pesadillas habían acabado.

La atmosfera en la universidad era triste las primeras semanas después de la muerte de Augusto pero igual que los sueños el ambiente se normalizo, solo estaba la insoportable tristeza de Julia, era ella la que no me dejaba olvidar del todo a su insoportable novio.

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2 Respuestas a “DIARIO DE UN ASESINO

  1. Uno a uno iré leyendo estos relatos. Le faltan algunas revisiones y retoques mínimos pero ya vislumbra una historia interesante. Seguramente a medida que vaya leyendo las demás descubriré para mi agrado el cómo ha ido evolucionando tu escritura.

    Un saludo!

    • ^^ gracias por leerlo,
      si se que le falta mucho a esta historia pero pues es el comienzo de “algo“, y andaba emocionada porque era la primera vez que escribía algo mayor de tres paginas jeje… ps si creo que la forma y la historia va evolucionando, bueno trate de mejorar, espero que así sea ^^ ….
      gracias por leer…
      saludos y un abrazo, buenas lunas ^^

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